TEMPLO DE SANTO DOMINGO

Construido por la Compañía de Jesús, tiene sus antecedentes en 1590, cuando erige un templo sencillo sobre una ermita dedicada al Señor San Sebastián que les fue obsequiada. En 1616 celebraron la fundación del Colegio de la Inmaculada y de un nuevo templo costeado esencialmente por el Maestre de Campo Vicente Zaldívar, importante minero de la región.

En 1746 se inició la edificación de un nuevo templo (el que subsiste) en el mismo sitio y, en tan sólo cuatro años fue terminado, incluyendo sus retablos. Fue bendecido el 24 de mayo de 1750. Tras la expulsión de los Jesuitas en 1767, estuvo cerrado por dieciocho años hasta que los Dominicos lo ocupan en 1785. Después de las Leyes de Reforma pasó al clero diocesano.

Su sobria fachada está dispuesta en biombo, lo que le dota de un gran movimiento barroco. Su interior es único en todo el Estado, pues aún posee la mayoría de sus elaborados retablos dorados, su magnífico órgano tubular y su piso original de madera de mezquite.

Interior del templo, 1934
Fot. Biblioteca del Camino Real de Tierra Adentro INAH.